Il Gattopardo, la novela escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa,  narra las vivencias del aristócrata italiano Fabrizio Corbera. Su sobrino Tancredi Falconeri es el autor de la conocida frase “si queremos que todo siga como está es necesario que todo cambie” pronunciada cuando la pérdida de poder de la aristocracia italiana en manos de la nueva burguesía empezaba a ser una realidad. El gatopardismo y lampedusiano son desde entonces términos utilizados en política para definir una situación en la que se pretende realizar una revolución política con el objeto de dejar todo como está, es decir cambiar la coraza pero manteniendo la esencia.

Desde mi punto de vista esto es lo que ha ocurrido con la cumbre COP21 celebrada en Paris en diciembre de 2015. La reunión de los máximos representantes de los países integrantes de la ONU con el objetivo nada desdeñable de lograr un acuerdo vinculante y universal sobre el clima se ha quedado simplemente en una lista de buenas intenciones pero que no se materializan en objetivos medibles. La difusa meta de limitar el incremento de la temperatura del planeta en 2ºC no es nada si no se marcan objetivos cuantificables en cantidad y plazo. Ni siquiera se plantea una fecha para alcanzar el pico de emisión de CO2 o momento en el cual dejen de crecer las emisiones mundiales de CO2.

Emisiones de CO2 por región y tendencias.

Si observamos el cartograma de la FIGURA 1. obtenido del informe World Energy Outlook publicado por la EIA, China encabeza el ranking de mayores productores de CO2 a nivel mundial con una contribución del 29%. En segundo lugar se encuentra Norte América con un 21% de las emisiones, a continuación la Unión Europea contribuye con un 11%, y India aporta algo más de un 6,7%. Por debajo del 7% están el resto de Asia, Rusia, Oriente Medio, Latino-américa, Japón y África.

 

Cartograma emisiones CO2 por región
FIGURA 1. CARTOGRAMA EMISIONES CO2 POR REGIÓN, 2014. FUENTE: WORLD ENERGY OUTLOOK 2015, EIA.

Sin embargo lo más llamativo de China no es su nivel actual de emisiones, sino que en los últimos 15 años a triplicado sus emisiones, y que aun no haya alcanzado su pico de emisión. Este colosal incremento ha sido posible gracias a un modelo productivo muy poco sostenible basado principalmente en el consumo poco eficiente de energías procedentes de fuentes de energía fósil. Últimamente la ralentización de su economía ha supuesto un descenso de sus emisiones de CO2, pero ¿es realmente un cambio del modelo productivo y energético o es solamente el efecto del descenso de producción asociado a la ralentización económica?

Evolución emisiones CO2 por región
FIGURA 2. EVOLUCIÓN EMISIONES CO2 POR REGIÓN FUENTE: WORLD ENERGY OUTLOOK 2015, EIA.

Estados Unidos además de por sus niveles de emisión, la cual mantiene una tendencia decreciente desde 2005, destaca fundamentalmente por tener unos niveles de  emisión de CO2 per cápita muy alto si lo comparamos con economías igualmente desarrolladas como Japón y Europa a las que duplica, como observamos en la FIGURA 3.

Por su parte Europa también ha disminuido sus emisiones desde el inicio de la crisis del 2008 pero hay que valorar cuánto se debe al cambio de modelo energético y eficiencia energética y cuánto a la menor producción por la crisis.

En cuanto a India, debería aumentar aun sustancialmente sus emisiones en los próximos años pendiente todavía de completar su industrialización y urbanización.

Finalmente Japón y Rusia mantienen sus emisiones estables en los últimos 20 años pero deberían seguir la senda de Estados Unidos y Europa en cuanto a la tendencia decreciente.

Emisiones CO2 per capita y por 1000$ GDP
FIGURA 3. EMISIONES CO2 PER CAPITA Y POR 1000$ GDP FUENTE: WORLD ENERGY OUTLOOK 2015, EIA.

Conclusiones.

Citando a James Hansen “el acuerdo, que insta a los 196 países firmantes a alcanzar el pico de emisiones lo antes posible, no establece un objetivo claro ni fija un calendario o una meta en el horizonte.”

El camino es largo pero mientras no se marque un objetivo temporal para el Peak Emission, se establezcan límites a las emisiones de CO2 por regiones y se establezca una hoja de ruta que pase por limitar el consumo de combustibles fósiles, favorecer otras fuentes de energía no generadoras de gases efecto invernadero, y fomentar la eficiencia energética, no se habrán tomado las medidas necesarias para luchar contra el cambio climático.

Autor: Alvaro Bengoa Legorburu