Repasando los objetivos de la UE en cuanto el uso de energías renovables en el transporte para el año 2020 y revisando la situación actual de España, muy alejada del objetivo, me viene a la mente el papel que el transporte por ferrocarril juega en las grandes economías continentales, en cuanto a su bajo coste como medio de transporte comparativamente con el transporte por carretera, y ahora también en el uso de energías renovables.

Recordamos que los objetivos de la UE para 2020 por el fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables son alcanzar un grado de penetración del 20% para la cuota global de energía procedente de fuentes renovables y un 10% para la cuota renovable en el transporte.

Según los estándares de la UE, el porcentaje global de penetración de fuentes renovables contempla tres aspectos: su uso en el transporte, en calefacción y refrigeración, y en el suministro de electricidad.

En el caso de España, si bien, a pesar de las recientes políticas energéticas, la penetración de las renovables en el suministro de electricidad es alta con un 38% en 2014, la penetración es más baja en calefacción y refrigeración con un 15,8%, y extremadamente baja  en el transporte con un 0,5%.

¿Que es lo que pasa en España para que el porcentaje de penetración de las renovables en el transporte sea tan bajo? Pues vamos a ir viéndolo a continuación.

El uso de energías renovables en el transporte

Según define la directiva 2009/28/CE para el fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, para calcular la cuota de renovables en el transporte se debe tener en cuenta a efectos de numerador todo tipo de energías renovables consumidas en todo tipo de transportes. A efectos de denominador se tendrán en cuenta la gasolina, el diésel y los biocarburantes consumidos en los transportes por carretera y ferroviario, y la electricidad.

Las principales fuentes de energía renovable a las que hace referencia son los biocarburantes y la energía eléctrica renovable. Es decir para incrementar la penetración de las renovables en el transporte hay dos vías fundamentales: fomentar el uso de biocarburantes en los motores de combustión, y fomentar el uso de motores eléctricos en el transporte en los que la cuota renovable procede de la participación renovable en la producción de electricidad.

Por tanto, para un grado de utilización dado de biocarburantes y vehículos eléctricos en el transporte por carretera, si una parte significativa del transporte de mercancías y pasajeros se realizara por ferrocarril, y teniendo en cuenta que en la UE en torno al 50% de los kilómetros de ferrocarril están electrificados, en aquellos países en los que además la penetración de renovables en el suministro de electricidad fuese alta, deberíamos encontrar aceptables porcentajes de penetración de renovables en el transporte.

Foto de Penetración de las energías renovables en el transporte y uso del ferrocarril para el transporte de mercancías y pasajeros en la UE, 2014
Figura 1. Penetración de las energías renovables en el transporte y uso del ferrocarril para el transporte de mercancías y pasajeros en la UE, 2014

Pues analizando la Figura 1 vemos que la media europea refleja un porcentaje de transporte de mercancías por ferrocarril del 18% y un porcentaje de transporte de pasajeros por ferrocarril algo inferior al 8%. La penetración de las renovables en el transporte es del 6%. Para las mayores economías de Europa se confirman los datos anteriores, excepto para España, que presenta un porcentaje de transporte de mercancías por ferrocarril del 4,6% y un porcentaje de transporte de pasajeros por ferrocarril del 6,1% sensiblemente inferior a la media europea. Curiosamente el porcentaje de penetración de las renovables en el transporte es extremadamente bajo, del 0,5%, diez veces por debajo de la media europea.

Evidentemente un mayor uso de biocarburantes y vehículos eléctricos en el transporte por carretera influyen sensiblemente en el porcentaje de penetración de renovables, pero el efecto del transporte por ferrocarril es indudable.

El transporte por ferrocarril en la UE y en España

Hagamos una breve introducción histórica sobre el ferrocarril en España. La red ferroviaria española comenzó a construirse en 1855, excesivamente tarde comparativamente con el resto de la Europa desarrollada, y cuando lo hizo fue con excesiva precipitación: mala planificación, trazado incoherente, baja calidad fueron las constantes en el proceso de construcción, sin olvidar el error del ancho de vía que aisló el ferrocarril español del europeo. Este retraso y mala gestión del ferrocarril es si cabe aun más grave en cuanto a que España debido a su orografía no contaba con vías fluviales navegables que pudieran dedicarse al transporte, con las que si contaban los principales países europeos .

Pues los errores del pasado persisten en la actualidad y los datos de transporte por ferrocarril continúan siendo muy deficientes como veremos a continuación.

En la siguiente figura tenemos el porcentaje que supone el transporte interno de pasajeros por ferrocarril frente a otros medios de transporte alternativos, como vehículos particulares y vehículos de transporte colectivo. En él vemos España se encuentra en el 6,1%, por debajo de la media de la UE situada en el 7,6%, y por debajo de las mayores economías de la zona.

Foto de porcentaje de utilización del ferrocarril como medio de transporte para pasajeros en la UE, año 2013.
Figura 2. Porcentaje de utilización del ferrocarril como medio de transporte para pasajeros en la UE, año 2013.

Pero veamos ahora que ocurre con el transporte de mercancías. En la siguiente figura tenemos el porcentaje que supone el transporte interno de mercancías por ferrocarril frente al transporte por carretera y al transporte fluvial interno. Ahora España se encuentra a la cola del pelotón con un 4,6% frente al 17,8% de la media de la UE.

Foto de porcentaje de utilización del ferrocarril como medio de transporte para mercancías en la UE, año 2013.
Figura 3. Porcentaje de utilización del ferrocarril como medio de transporte para mercancías en la UE, año 2013.

Es decir España, a pesar de la inversión realizada en ferrocarril en los últimos años, se encuentra a la cola de Europa en cuanto al transporte de mercancías y por debajo de la media europea en cuanto al transporte de pasajeros. Eso sí, está a la cabeza de Europa en líneas de alta velocidad.

Conclusiones

Resumiendo todo lo visto hasta ahora podemos concluir lo siguiente:

España se encuentra lejos de los objetivos de la UE para 2020 para el fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables. No tanto en a la cuota global dónde presenta en 2014 un 16,2% frente al objetivo del 20%, sino en la cuota renovable en el transporte la cual se sitúa en el 0,5% frente al objetivo del 10%.

¿A qué se debe este porcentaje tan bajo en la penetración de renovables en el transporte? Pues en parte debido al escaso uso de biocarburantes y vehículos eléctricos, pero también y de manera clara por el reducido uso que se hace del ferrocarril como medio de transporte. El uso del ferrocarril mejoraría la penetración de las renovables en el transporte en un país con un 63% de los kilómetros de ferrocarril electrificados y con un 38% de penetración de las renovables en el suministro eléctrico.

Además el uso del ferrocarril también mejoraría la competitividad de las empresas españolas en cuanto a que accederían a un medio de transporte de mercancías notablemente más económico que el transporte por carretera.

Ya sabemos en qué debemos gastarnos el dinero público en los siguientes años, en fomentar el transporte de mercancías por ferrocarril y, que además del nada desestimable fin de reducir las emisiones de CO2, contribuirá a reducir los costes de las empresas  y hacerlas más competitivas. Claro, sin olvidar el fomento del uso de biocarburantes y vehículos eléctricos.

Fuente:

Eurostat.http://ec.europa.eu/eurostat>

Autor: Alvaro Bengoa Legorburu

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